Las técnicas de la moxibustión

La moxibustión es una técnica proveniente de la medicina tradicional china, que utiliza la raíz prensada de la artemisa para aplicar calor al cuerpo y estimular unos puntos específicos, que suelen estar relacionados con los puntos acupunturales. Funciona según la teoría de los meridianos relacionada con la acupuntura y puede aplicarse con técnicas diversas.

La técnica más usada en la moxibustión es la aplicación con puros. Mediante este método, la planta de artemisa se prensa en forma de puro, se enciende por un extremo y se dirige a las zonas del cuerpo que queramos tratar dejando una distancia de 4 centímetros entre el puro y el cuerpo. La moxibustión con conos, se practica utilizando la planta de artemisa prensada en forma de pequeños conos que se colocan en las zonas o puntos acupunturales que se quiera tratar. Acto seguido, el terapeuta enciende los conos para aplicar el calor al cuerpo. Otra técnica de aplicación de la moxibustión es mediante agujas templadas. En esta ocasión se usan las agujas de acupuntura y se aplica una bolita de artemisa sobre el extremo superior de la aguja y se enciende. El otro extremo se inserta sobre el punto que se quiera tratar. De este modo, el calor de la bolita de artemisa se transmite al cuerpo. Por último, también existe el método de la moxibustión con Reionki. Los reionkis son unos pequeños objetos compuestos por dos tubos, uno interior donde va la barra de artemisa prensada y otro exterior que se aplica sobre el cuerpo del paciente. Estas barras se aplicaran sobre los puntos a tratar.

Con todo, la moxibustión es una de las técnicas más antiguas venidas de Oriente, que nos ofrece un reequilibrio energético completo, además de ser muy efectiva para tratar dolencias diversas, como las relacionadas con el sistema digestivo, nervioso y reproductor.