¿En qué te va a ayudar la Moxibustión?

Dolor en las articulaciones (como la artrosis o la artritis)
Trastornos derivados del frío o la humedad (rigidez lumbar)
A un nivel más amplio la Moxibustión te va a ayuda a estimular la energía (yang) en casos de cansancio generalizado, estados de abatimiento anergético, debilitamiento después del deporte o de una operación, etc.
Te puede ayudar en casos de poco apetito y en digestiones lentas.
Gran apoyo en trastornos de la menstruación.
Aumenta las defensas: linfocitos T, macrófagos, Natural Killers, etc.
Para terminar te dejo con una experiencia que me impulsó a desear convertirme en un gran terapeuta de Medicina China: Durante mi época de estudiante de Medicina China en el primer curso de formación que hice, compartía piso con dos estudiantes. Uno de ellos padecía de insomnio, le costaba mucho entrar en el sueño.
Por aquella época, además de mi curso de Medicina China, empecé una formación de yoga en la misma localidad y cuando llegaba a casa les hacía una relajación a mis compañeros. La experiencia gustaba, así que un día hablando del mundo de la acupuntura, uno de mis compañeros de piso me propuso que porqué no le hacía una sesión para su problema de sueño. Como en aquel momento yo todavía era un poquito inexperto colocando agujas, le comenté que en vez de poner acupuntura le iba hacer moxibustión en tres puntos que tranquilizan el corazón y calman la mente. El aceptó y quedamos para por la noche, alrededor de las 22h…
…Le hice moxibustión en puntos bilaterales, dos en el antebrazo y uno entre el tobillo y la rodilla. En cada punto estuve una media de dos a cuatro minutos, comenzando por los del antebrazo. Cuando comencé a moxar los puntos de la pierna eché una mirada y comprobé que mi primer paciente estaba completamente dormido. Terminé de hacer la terapia y justo entonces, abrió un poquito los ojos y dijo algo así como “nasnochess”, se dirigió a su dormitorio, se acostó y se quedó dormido durante toda la noche hasta que sonó el despertador sobre las siete de la mañana. Cuando le pregunté que cómo había ido, me dijo que había tenido un sueño reparador como el que hacía mucho tiempo que no tenía.
La terapia se mantuvo durante unas cuantas semanas más, prácticamente, terminando la temporada de estudios. Este hecho hizo que mis deseos de continuar explorando el inmenso y basto camino de la Medicina China aumentaran en mi de forma brutal, brotando de mi interior como un volcán en inagotable erupción…